Por primera vez desde 2012, la voz icónica de Son Goku regresó a Puerto Rico para un panel que los fanáticos de Dragon Ball no olvidarán jamás.
Había una energía especial en el ambiente del Puerto Rico Comic Con 2026. Entre cosplays elaborados, filas interminables y el entusiasmo característico de los fanáticos boricuas, un nombre en particular generaba la mayor expectativa: Sean Schemmel. El hombre detrás de la voz de Son Goku en el doblaje al inglés de Dragon Ball Z y Dragon Ball Super regresó a la isla del encanto por primera vez desde 2012, y lo que compartió durante su panel de preguntas y respuestas fue tan revelador, emotivo y entretenido como cualquier saga del anime que lo hizo famoso.
“No he estado aquí desde 2012, así que ha pasado mucho tiempo”, admitió Schemmel al inicio del panel, visiblemente emocionado ante la multitud que lo recibió con aplausos y gritos de admiración. Y aunque han pasado más de una década desde su última visita, quedó claro desde el primer momento que su conexión con el público puertorriqueño —y con la comunidad latina en general— es profunda, genuina y recíproca.
27 años siendo el Guerrero más poderoso del universo
Pocos actores de voz pueden presumir de haber interpretado al mismo personaje por casi tres décadas. Sean Schemmel comenzó a dar vida a Goku en marzo de 1999, y lo hizo de una manera que pocos habrían anticipado: sin experiencia previa en el mundo del doblaje, recién llegado del mundo de la música clásica como trompista francés.
“Fui ingenuo de una manera peculiar”, confesó con una sonrisa. “Dragon Ball fue mi primera audición. Cuando entré al programa, estaba tan poco familiarizado con la industria del entretenimiento que pensé: estoy en televisión, así que va a ser grande, va a ser famoso, todo va a estar bien. Sin saber que la mayoría de los programas de televisión fracasan.”
Lo que siguió, por supuesto, fue todo lo contrario al fracaso. Dragon Ball Z se convirtió en un fenómeno cultural global, y Schemmel fue testigo de primera fila de su explosión masiva, especialmente a partir de las películas más recientes como Battle of Gods. “Cuando vimos al presidente de Francia y al primer ministro de Japón haciendo el Kamehameha, quise llorar. Estaba tan feliz.”
El tributo a Akira Toriyama y el amor latino por Dragon Ball
Uno de los momentos más emotivos del panel ocurrió cuando Schemmel habló sobre el legado de Akira Toriyama, el creador del manga original, fallecido en 2024. Sus palabras fueron un tributo sincero a un genio cuya imaginación transformó la vida de millones de personas alrededor del mundo, incluyendo la suya propia.
“Todo lo que tengo en mi vida se lo debo a Akira Toriyama y al pueblo de Japón”, afirmó con solemnidad. “Como artista y pensador, estoy profundamente impactado por el poder de la imaginación de un hombre y un lápiz.”
Pero quizás lo más significativo fue su reconocimiento explícito hacia la comunidad latina. Para Schemmel, los fanáticos más apasionados de Dragon Ball en el mundo no están en Japón ni en Estados Unidos, sino en América Latina. “Los mayores fanáticos de Dragon Ball son la comunidad latina en general. Desde Puerto Rico hasta México, cuando los conozco, son los más apasionados.”
Y como prueba irrefutable de ese fenómeno cultural, mencionó un hecho que generó risas y asombro a partes iguales entre el público: cuando murió Toriyama, varios cárteles en México declararon un alto al fuego en su honor. “Eso es bastante significativo.”

Los secretos detrás de la voz de Goku
Para los fanáticos curiosos sobre el proceso creativo detrás de uno de los personajes más icónicos de la animación, el panel fue una verdadera clase magistral. Schemmel reveló detalles fascinantes sobre cómo construye y diferencia las distintas transformaciones de Goku, desde el Super Saiyan 1 hasta el Ultra Instinto.
“Con el Super Saiyan 3, no me parecía correcto que de esa cabeza saliera un ‘hey, soy Goku’ normal”, explicó. “Y el Super Saiyan 4 es más ronco porque es más bestial, porque es parte mono.” Incluso admitió que al regresar a grabar para Dragon Ball Daima, notó que las voces del SS3 y SS4 eran más similares de lo que recordaba, por lo que decidió hacer el SS4 aún más grave para diferenciarlos mejor.
El Ultra Instinto, por su parte, representa el mayor desafío vocal. “La vibra del Ultra Instinto para mí es casi como Obi-Wan Kenobi. Está en sintonía con la Fuerza. Intento hacerlo sonar como si estuviera en armonía con todo, sin que suene aburrido, porque ya no tiene que pensar.”
Un dato curioso que arrancó aplausos: los Kamehameha de Goku no son simples gritos, sino arpegios musicales. “Si está ganando, es un Kamehameha triunfante. Si está luchando, el tono cae hacia el séptimo o quinto bemol. Es cantar, esencialmente.”
Goku vs. Superman: la respuesta definitiva (¡con kriptonita mágica!)
Uno de los momentos más divertidos del panel llegó cuando un fanático le preguntó por el eterno debate de internet: ¿quién ganaría en una pelea, Goku o Superman? Schemmel, que admitió haber pasado 15 años analizando esta pregunta, ofreció una respuesta contextual… y luego tuvo una revelación en tiempo real que hizo estallar al público.
“Superman solo es vulnerable a la magia y a la kriptonita. Cuando Goku entra en modo Dios Azul, es un dios. ¿Los golpes de un dios le hacen daño a Superman?” Pero fue su improvisación final la que robó el show: “¿Y si Goku encuentra kriptonita, se la lleva a la Bruja Baba y le pide que prepare un estofado mágico impregnado con su energía? Y luego Goku dispara esa energía en modo Dios Rojo… Superman es vulnerable a la magia. ¡Así es como gana!”
“Es la primera respuesta nueva que tengo sobre eso en 15 años”, celebró entre carcajadas del público.

Dragon Ball Super: Beerus: “¡Ya era hora!”
La pregunta que todos esperaban llegó inevitablemente: ¿qué piensa Schemmel sobre el regreso de Dragon Ball Super con nueva animación y el arco de Moro? Su respuesta fue directa y sin rodeos: “¡Ya era hora!”
Confirmó que también se redoblará el arco de Beerus con nueva animación y que el personaje tendrá una reinterpretación significativa. “Van a hacer a Beerus más oscuro, más malvado, más siniestro y menos abuelo borracho. Va a ser un personaje genuinamente aterrador.” Sobre el arco de la Patrulla Galáctica que le seguirá, Schemmel dijo estar emocionado, aunque aclaró que prefiere no leer el manga con anticipación para mantener la frescura en sus actuaciones. “Quiero estar donde está Goku. Él no ve el futuro.”
Consejos para aspirantes a actores de voz
Para quienes sueñan con seguir sus pasos, Sean Schemmel ofreció un consejo práctico y honesto: empiecen ahora, sin excusas. “Grábense en casa, practiquen voces, tomen clases de actuación —esa es la palabra clave— y sean flexibles con su voz.” Recomendó buscar instructores como Richard Horowitz y Steve Blum, y desarrollar un demo reel de personajes originales antes de buscar un agente.
También aprovechó para criticar la tendencia actual de las audiciones por grabación enviada. “La mejor forma de audicionar es frente a un director. Eso de enviar un MP3 es malo para la industria.”
El mejor papel de su vida: los fanáticos
Al preguntarle cuál era la mejor parte de interpretar a Goku, Sean Schemmel no dudó ni un instante. No mencionó premios, contratos ni reconocimientos. Su respuesta fue sencilla y devastadoramente sincera: “Ahora mismo. Cuando ustedes se acercan a mi mesa llorando, abrazándome, estrechando mi mano. Esa es la razón por la que hago arte.”
En un mundo saturado de contenido y entretenimiento desechable, Sean Schemmel es un recordatorio de que algunas voces trascienden la pantalla y se convierten en parte del alma de una generación. Y en Puerto Rico, donde la pasión por Dragon Ball corre tan profunda como en cualquier otro rincón del mundo latino, su regreso fue, sencillamente, un Kamehameha directo al corazón.