The Wrecking Crew revive la acción noventera (Reseña)

Con The Wrecking Crew, el director puertorriqueño Ángel Manuel Soto regresa al cine de gran escala tras su paso por el universo de DC. Lejos del tono esperanzador y juvenil de Blue Beetle, Soto se sumerge aquí en un territorio mucho más áspero: una comedia de acción de clasificación R que mezcla violencia explícita, humor vulgar y una dinámica familiar disfuncional enmarcada en un Hawái tan bello como peligroso.

The Wrecking Crew no pretende reinventar el género del “buddy cop movie”, pero sí reafirmar que el carisma, bien dirigido, puede sostener incluso las fórmulas más conocidas. En ese equilibrio entre espectáculo, nostalgia noventera y estilo personal es donde la visión de Soto se vuelve clave para entender los aciertos y limitaciones del filme. Compartimos su tráiler.


La visión de Ángel Manuel Soto: noir hawaiano con pulso latino

El trabajo de Ángel Manuel Soto es, sin duda, el elemento más interesante de The Wrecking Crew. El director aborda una historia convencional desde una estética particular que él mismo ha definido como “noir hawaiano neón”. Lejos de las postales turísticas, Soto construye un submundo criminal iluminado por luces artificiales, carreteras nocturnas y espacios que transmiten peligro constante.

Esta elección visual le permite alejarse del exotismo superficial y dotar al escenario de una identidad propia. Hawái no es solo un fondo decorativo, sino un personaje más que condiciona la acción y la narrativa. Soto demuestra sensibilidad cultural al integrar elementos locales sin convertirlos en caricatura, algo que la crítica ha destacado como uno de los puntos fuertes del filme.

No obstante, su ambición estilística choca en ocasiones con una edición irregular. Algunas secuencias de acción se sienten fragmentadas, como si el montaje no siempre lograra seguir el ritmo que la puesta en escena propone. Aun así, Soto mantiene el control de una producción de gran escala, coordinando persecuciones en autopistas, tiroteos múltiples y enfrentamientos coreografiados con una solvencia que confirma su crecimiento como director dentro del cine comercial.


Un regreso distinto tras Blue Beetle

Tras el impacto positivo de Blue Beetle, muchos esperaban que Soto continuara explorando historias con identidad latina dentro del cine de superhéroes. The Wrecking Crew demuestra que su versatilidad va más allá de un solo registro. Aquí, el director abraza la rudeza del cine de acción noventero, con referencias claras a series policiales y películas donde el exceso era parte del encanto.

La banda sonora refuerza esta intención retro, acompañando el tono del filme con una selección musical que evoca una época donde la acción se sentía más física y menos estilizada digitalmente. Aunque no todo el CGI alcanza el nivel deseado, la apuesta por efectos prácticos y violencia directa conecta con esa nostalgia que Soto busca provocar.


Jason Momoa y Dave Bautista: carisma como motor narrativo

Si la visión de Soto define el tono, la película se sostiene narrativamente gracias a la química entre Jason Momoa y Dave Bautista. Ambos, además de protagonistas, figuran como productores, lo que explica el control que ejercen sobre la dinámica de sus personajes.

La historia sigue a Johnny y James Hale, medio hermanos separados por decisiones de vida opuestas, obligados a reunirse tras la muerte de su padre, un detective que investigaba a la Yakuza. Esta premisa clásica sirve como excusa para enfrentar dos personalidades que chocan desde la primera escena.


The Wrecking Crew
Ángel Manuel Soto y Jason Momoa.

Jason Momoa como Johnny Hale

Momoa interpreta a Johnny Hale, un detective suspendido, con problemas de alcohol y una personalidad impulsiva. Su actuación se apoya en el humor vulgar, las frases mordaces y una energía desbordada que define gran parte del tono cómico de la película. No hay grandes matices dramáticos, pero sí una presencia magnética que convierte incluso los momentos más absurdos en escenas memorables.

Johnny es caótico, infantil y autodestructivo, y Momoa parece disfrutar cada segundo de esa exageración. Su personaje funciona como catalizador del conflicto, empujando constantemente la historia hacia el desastre.


Dave Bautista como James Hale

En contraste, Bautista encarna a James Hale, un comandante de los Navy SEAL con una vida familiar estable. Su interpretación es más contenida, apostando por la seriedad y el cansancio de alguien que ya superó la necesidad de probar su valía. Bautista continúa demostrando que su carrera va más allá del físico, aportando un contrapunto emocional que equilibra la narrativa.

La fricción entre ambos recuerda a las grandes duplas del cine de acción clásico. La química es inmediata y natural, y aunque sus personajes pasan buena parte del metraje discutiendo, esa tensión es precisamente lo que mantiene el interés del espectador.


Violencia explícita y humor sin filtros

La clasificación R no es un simple detalle. The Wrecking Crew abraza la violencia sin moderación, con secuencias de combate cuerpo a cuerpo brutales y tiroteos diseñados para impactar. Destaca una escena donde el personaje de Momoa enfrenta a varios asesinos Yakuza dentro de su tráiler, así como una extensa persecución en autopista que combina autos, motocicletas y un helicóptero.

Sin embargo, no todo funciona a la perfección. Algunos efectos digitales lucen poco pulidos, especialmente en las escenas de mayor escala. Aun así, la intensidad de la acción compensa estas limitaciones técnicas.

El humor, escrito por Jonathan Tropper, se inclina hacia lo vulgar y testosterónico. Los chistes “bajo la cintura” son constantes y no siempre efectivos, lo que puede dividir a la audiencia. A pesar de ello, personajes secundarios como el interpretado por Jacob Batalon y la joven Maia Kealoha aportan momentos genuinamente divertidos que alivian el exceso.

The Wrecking Crew

Fortalezas, debilidades y veredicto

Narrativamente, The Wrecking Crew es predecible. La trama de venganza familiar y conspiraciones criminales no ofrece grandes sorpresas, y el villano interpretado por Claes Bang resulta unidimensional. El tercer acto pierde fuerza debido a esta falta de profundidad antagonista.

No obstante, la película encuentra sus mayores virtudes en otros aspectos:

  • La dirección estilizada de Ángel Manuel Soto.
  • La química natural entre Momoa y Bautista.
  • La ambientación hawaiana como elemento narrativo.
  • La acción cruda y directa, pensada para el disfrute inmediato.

Conclusión

The Wrecking Crew no busca prestigio ni reinvención. Es una película diseñada para entretener y en ese objetivo cumple con creces. Para Ángel Manuel Soto, representa un paso firme dentro del cine comercial de clasificación R, demostrando que puede manejar grandes estrellas, acción desbordada y una identidad visual clara.

Aunque sus fallos técnicos y narrativos son evidentes, el carisma de sus protagonistas y la personalidad de su director la convierten en una propuesta sólida dentro del catálogo de Amazon Prime Video. Con valoraciones que oscilan entre 3.5 y 6.5 sobre 10, el filme deja la sensación de una experiencia disfrutable y abre la puerta a una posible franquicia donde Soto podría afinar aún más su visión.

Si algo queda claro, es que Ángel Manuel Soto sigue consolidándose como una voz relevante dentro del cine de acción contemporáneo. La película ya está disponible en Prime Video. Les comparto nuestra entrevista exclusiva.

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