Cuando hablamos del resurgimiento del cine mexicano, no podemos hacerlo sin mencionar las plataformas de streaming y cómo han transformado la industria cinematográfica en Latinoamérica. “La Captura” (o Facing El Chapo, como se conoce internacionalmente), la nueva película de Netflix dirigida por Chava Cartas, es un claro ejemplo de este fenómeno.
En una conversación reciente con el actor Allan Durell, uno de los protagonistas de la cinta, descubrimos no solo los detalles de una producción que se perfila como referente del cine de acción mexicano, sino también la filosofía detrás de un movimiento cinematográfico que está reclamando su espacio en la cinematografía mundial.
Un éxito que trasciende las fronteras
Desde el momento en que “La Captura” llegó a Netflix, la respuesta del público ha sido arrolladora. Durell lo describe como “un regalo” para cualquier actor, el tipo de proyecto que todos en la industria esperan en algún momento de su carrera. Pero lo interesante es que este éxito no es accidental. Es el resultado de un equipo dedicado, profesional y enormemente comprometido con la calidad de la película. “Ha sido el resultado de un gran esfuerzo, de un gran equipo, el trabajo arduo y dedicado y profesional”, comenta el actor con una gratitud genuina hacia todos los involucrados en la producción.
Lo que resulta particularmente significativo es que “La Captura” no solo ha encontrado audiencia en México o en Latinoamérica, sino que se ha posicionado en los rankings globales de Netflix. Esto confirma lo que muchos en la industria ya sabían: el público internacional está ávido de historias diferentes, narrativas que le ofrezcan perspectivas nuevas, y el cine mexicano tiene exactamente eso para ofrecer.
El contexto del boom: Cine mexicano en su mejor momento
La pandemia funcionó como un catalizador para el cambio en los hábitos de consumo de contenido. De repente, millones de personas buscaban algo distinto a lo que acostumbraban, y descubrieron el cine español, asiático, y por supuesto, el mexicano. Pero el fenómeno ha trascendido más allá del cambio temporal de consumo. Hoy, el cine mexicano experimenta un resurgimiento comparable al Siglo de Oro del cine mexicano en la posguerra, pero con un giro innovador.
“Hoy el mundo está viendo un nuevo cine mexicano, no desde la factura y la producción, sino desde su escritura”, explica Durell. Esta es una observación crucial. No se trata solo de tener presupuestos mayores o tecnología más avanzada. Se trata de nuevas voces, nuevas narrativas, historias que hablan de conflictos humanos universales pero desde la perspectiva única de quienes viven en México.
La mención de cineastas como Guillermo del Toro no es casual. El éxito internacional de directores mexicanos en espacios como los Premios Óscar ha abierto puertas y, más importante aún, ha validado la calidad del trabajo cinematográfico mexicano. “La Captura” se suma a esta ola de producciones que demuestran que el cine mexicano no solo puede competir a nivel internacional, sino que merece un lugar especial en la conversación global sobre cinematografía.
Más allá de la acción: Los conflictos que trascienden
Aunque “La Captura” es presentada como una película de acción, Durell enfatiza que su verdadera fuerza radica en la exploración de conflictos humanos. “La captura justamente habla de eso, de conflictos humanos, y por eso trasciende tanto”, señala. Esta es la diferencia entre una película de acción competente y una que realmente toca la fibra sensible de la audiencia. Las escenas de rápido ritmo y la cinematografía dinámica son herramientas para contar una historia más profunda, no el fin en sí mismo.
Las realidades de la producción: Anécdotas de Chihuahua
Uno de los momentos más divertidos de la conversación fue cuando Durell compartió anécdotas del set de filmación en Chihuahua. La realidad de filmar en locaciones reales, lejos del control de un estudio, es muy diferente de lo que el público ve en pantalla. El calor extremo del desierto de Chihuahua, la falta de sombra, la necesidad de improvisar soluciones cuando los recursos no llegan a tiempo (como el famoso maniquí que nunca llegó para ser lanzado del helicóptero).
Estas son las historias que enriquecen el proceso creativo, los momentos donde la calidad de un equipo verdaderamente se pone a prueba. Chava Cartas, el director, se destaca por su habilidad para resolver estos problemas cotidianos que surgen naturalmente en cualquier producción a gran escala. Estos detalles, aunque parecen simples, revelan la profesionalidad y el compromiso necesario para llevar a buen puerto un proyecto ambicioso.

El rol del gobierno: Más allá del dinero
Un punto crucial en la conversación fue el papel del gobierno en el apoyo a la industria cinematográfica. No solo en México, sino también en Puerto Rico, donde se está experimentando un crecimiento exponencial en la producción de cine. Durell subraya que el cine, como todas las artes, necesita de inversión pública y privada. Los incentivos fiscales, las deducciones de impuestos, y el apoyo directo son herramientas fundamentales para que proyectos de esta envergadura puedan realizarse.
Netflix ha invertido significativamente en producción de cine mexicano, entendiendo que la plataforma necesita contenido de calidad que atraiga y retenga a su audiencia global. Pero esto no sucedería sin el ecosistema de apoyo que permita que estos proyectos sean viables económicamente.
Un momento crucial para el cine latino
Lo que está sucediendo en este momento es histórico. No es solo que las películas mexicanas están en los rankings de Netflix; es que están en conversaciones sobre narrativa cinematográfica mundial. Las voces latinoamericanas están siendo escuchadas, y “La Captura” es testimonio de que tenemos historias importantes que contar.
“Creo que es un momento importante en la historia cinematográfica”, concluye Durell. Y tiene razón. Para cualquiera que ame el cine, que aprecie nuevas perspectivas narrativas y que quiera ver historias que reflejen la diversidad del mundo, “La Captura” es una invitación a ser parte de esta revolución. Es cine mexicano en su mejor momento, accesible para millones a través de Netflix, y demostrando que sí, el cine latino merece su lugar bajo los reflectores.
“La Captura” está disponible en Netflix ahora. Compartimos su tráiler.