Avenged Sevenfold regresa a Puerto Rico con un concierto histórico

Luego de 14 años de ausencia, Avenged Sevenfold regresó a Puerto Rico para ofrecer uno de los conciertos de rock más memorables de la última década. Con casa llena en el Coliseo de Puerto Rico, la banda californiana reafirmó su conexión con el público boricua y marcó oficialmente el inicio de un 2026 prometedor para los amantes del rock en la Isla.

El ambiente previo al concierto era eléctrico. Fanáticos de todas las edades se congregaron desde temprano, luciendo camisetas clásicas y nuevas del grupo, compartiendo recuerdos y expectativas. La emoción era palpable. No se trataba solo de un concierto más; era el reencuentro con una banda que ha acompañado a toda una generación.


Un inicio demoledor: “Game Over” abre la noche

La noche arrancó con fuerza cuando los primeros acordes de “Game Over” retumbaron en el Coliseo. Desde el primer segundo, quedó claro que Avenged Sevenfold llegó con una producción sólida y un sonido impecable. Las pantallas gigantes, la iluminación y los visuales acompañaron cada transición, creando una experiencia inmersiva que elevó cada tema.

Sin pausa, la banda continuó con “Mattel”, demostrando su evolución sonora y conceptual. El público respondió con energía, pero el momento de explosión colectiva llegó con el tercer tema de la noche: “Afterlife”.

Avenged Sevenfold Puerto Rico
Foto por Dark Room Photography by Rafael Burgos.

Clásicos que desatan la euforia colectiva

Cuando sonaron los primeros acordes de “Afterlife”, el Coliseo completo cantó al unísono. La emoción continuó de inmediato con “Hail to the King”, uno de los himnos más reconocidos de la banda. En ese momento, el público ya estaba completamente entregado.

Avenged Sevenfold supo balancear perfectamente su repertorio entre canciones clásicas y temas más recientes, logrando que tanto fanáticos veteranos como nuevos seguidores disfrutaran cada instante del show.


Un momento íntimo y emotivo con el público

Uno de los momentos más conmovedores de la noche llegó cuando M. Shadows, vocalista de la banda, se dirigió al público puertorriqueño. En un tono cercano y honesto, habló sobre la pérdida de The Rev, baterista original de la banda, recordando su legado y su impacto en la música del grupo.

Este momento dio paso a una interpretación cargada de emoción de “So Far Away”, una de las canciones más personales del repertorio de Avenged Sevenfold. El Coliseo se iluminó con las luces de los teléfonos móviles, creando una atmósfera íntima y respetuosa que contrastó con la intensidad de otros temas de la noche.

Avenged Sevenfold
Foto por Dark Room Photography by Rafael Burgos.

Una narrativa musical que recorre toda su discografía

El concierto continuó con una selección cuidadosamente curada que permitió recorrer distintas etapas de la banda:

  • “Gunslinger”
  • “Buried Alive”
  • “The Stage”

Cada canción estuvo acompañada de visuales impactantes y un desempeño técnico impecable. La ejecución instrumental fue precisa, demostrando la madurez musical que Avenged Sevenfold ha alcanzado a lo largo de los años.


El Coliseo vibra con “Bat Country” y “Nightmare”

Uno de los picos más altos del concierto llegó con “Bat Country”, desatando un mosh pit espontáneo y una respuesta ensordecedora del público. La energía no bajó con “Nobody” ni con “Nightmare”, temas que mantuvieron la intensidad hasta el final del espectáculo.

Con “Unholy Confessions”, la banda regresó a sus raíces más agresivas, provocando uno de los momentos más caóticos y celebrados de la noche.


El cierre perfecto: “A Little Piece of Heaven”

Para cerrar la noche, Avenged Sevenfold eligió “A Little Piece of Heaven”, una decisión que dejó al público completamente satisfecho. El tema, conocido por su teatralidad y complejidad, fue acompañado por efectos visuales espectaculares que sellaron una noche histórica.

Aunque algunos fanáticos lamentaron la ausencia de canciones como “Almost Easy”, el consenso general fue claro: el concierto superó todas las expectativas.


Moths: una poderosa apertura con sello puertorriqueño

Antes del plato fuerte, la banda puertorriqueña Moths fue la encargada de abrir el concierto. Su presentación fue sólida, intensa y muy bien recibida por el público.

La vocalista Mariel Viruet logró mantener a la audiencia cautiva desde el primer tema, proyectando una presencia escénica poderosa que sin duda colocó a la banda frente a nuevos ojos. Su participación fue una muestra clara del talento local y del potencial del metal puertorriqueño en escenarios de gran escala.

Para conocer más sobre Moths y su música, puedes visitar su enlace oficial: https://linktr.ee/mothspr

Moths
La banda puertorriqueña Moths.

Un sonido impecable y una producción de alto nivel

Uno de los aspectos más destacados de la noche fue la calidad del sonido. Cada instrumento se escuchó con claridad, algo fundamental en un concierto de este calibre. Los efectos visuales, sincronizados con cada canción, elevaron la experiencia y confirmaron el compromiso de la banda con ofrecer un espectáculo completo.

La producción demostró que Puerto Rico está más que preparado para recibir eventos de rock de nivel internacional.


El primer gran concierto de rock del 2026 en Puerto Rico

Este evento no solo marcó el regreso de Avenged Sevenfold a la Isla, sino que también se convirtió en el primer gran concierto de rock del 2026 en Puerto Rico. Todo apunta a que este año será especialmente activo para los rockeros, con una agenda que promete más visitas de bandas internacionales y un mayor protagonismo del género en la escena local.


Setlist completo de Avenged Sevenfold en Puerto Rico

Estas fueron las canciones interpretadas durante la noche:

  • Game Over
  • Mattel
  • Afterlife
  • Hail to the King
  • Gunslinger
  • Buried Alive
  • The Stage
  • So Far Away
  • Bat Country
  • Nobody
  • Nightmare
  • Unholy Confessions
  • Save Me
  • Cosmic
  • A Little Piece of Heaven

Conclusión: una noche que quedará para la historia

El regreso de Avenged Sevenfold a Puerto Rico fue mucho más que un concierto. Fue una celebración, un reencuentro y una confirmación de que el rock sigue vivo y fuerte en la Isla. Con una ejecución impecable, una producción de alto nivel y una conexión genuina con el público, la banda entregó una noche que será recordada por años.

El 2026 comenzó con guitarras, emociones y un Coliseo lleno. Para los fanáticos del rock, no pudo haber un mejor inicio. Aprovecho para darle el crédito al fotógrafo Rafael Burgos por las imágenes. Les comparto su enlace para que conozcan su trabajo: https://www.facebook.com/DarkRoomPhotographyPR

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