Tras el sorpresivo éxito en streaming de la cinta de supervivencia de 2022, Fall, los guionistas originales Scott Mann y Jonathan Frank se unen a los directores Michael y Peter Spierig para entregarnos Fall 2: Deadpoint. Esta secuela busca duplicar los escalofríos de la primera entrega trasladando el peligro de una torre de radio en el desierto a un precipicio de cuatro mil pies de altura en Tailandia. El resultado es una experiencia visualmente angustiante pero narrativamente accidentada.
Compartimos su tráiler.
Una libreta de aventuras pendientes
La historia sigue a Jax Hunter (Harriet Slater), la hermana de Shiloh, quien falleció en la película anterior. Jax lidia con el dolor y el acoso de los seguidores de su difunta hermana en redes sociales. En este proceso conoce a Luce (Arsema Thomas), una intrépida amiga de Shiloh. Luce descubre la libreta de aventuras pendientes de su amiga y convence a Jax de viajar a Tailandia para conquistar “El Codo del Diablo” en el Monte Kwan. Este peligroso sendero de tablas de madera promete guiarlas hacia una escultura de un dragón de piedra que, según la leyenda, devorará sus miedos. Acompañadas por un guía local llamado John (Tom Brittney) y a pesar de la temporada de lluvias, inician un ascenso prohibido al público. Sin embargo, un terremoto provoca un derrumbe que destruye el camino y las deja atrapadas en las alturas.
Cuando el vértigo funciona
En el aspecto técnico, la película brilla cuando se enfoca puramente en el terror visceral de la altura. Los directores logran transmitir un suspenso asfixiante mediante tomas en primera persona que enfocan los pies de las protagonistas sobre las tablas desgastadas, acompañadas de primeros planos de tornillos flojos y rocas desmoronándose. Además, una de las mayores ventajas es su duración: los Spierig mantuvieron la cinta en unos ágiles 97 minutos, recortando el metraje excesivo de la original.
Un guion que tropieza en tierra firme
Desafortunadamente, los problemas surgen cuando el guion intenta justificar las motivaciones y las relaciones de los personajes. Jax y Luce son figuras planas construidas sobre clichés de supervivencia. Su química se ve entorpecida por diálogos expositivos y repetitivos que giran en torno a frases motivacionales trilladas. Para colmo, los guionistas decidieron introducir dos giros de tuerca melodramáticos en el tercer acto que restan realismo a la lucha por la supervivencia y bordean lo absurdo. Los constantes flashbacks sobre los arrepentimientos de Jax y sus últimas palabras a Shiloh interrumpen el ritmo en lugar de enriquecer el drama. Asimismo, los efectos especiales por computadora lucen baratos en las representaciones de los desastres y desmoronamientos.
Veredicto: adrenalina sin altura emocional
Al final, Fall 2: Deadpoint cumple con su objetivo básico: estresar al espectador que busca una descarga rápida de adrenalina. Las actuaciones de Slater y Thomas son sólidas dentro de las limitaciones de sus roles. No obstante, la insistencia de preparar el terreno para una tercera entrega ya aprobada hace que esta secuela se sienta más como un producto comercial estirado que como una historia genuinamente necesaria. Para quienes disfrutan del thriller de supervivencia sin buscar profundidad intelectual, esta entrega ofrece momentos genuinos de vértigo, pero deja la sensación de que la franquicia ya ha comenzado su inevitable descenso.
Calificación: 7 de 10
Recientemente conversamos con los directores Michael y Peter Spierig. Aquí la entrevista completa.
