Antes de que la cámara grabara la primera escena de “Beware Boiúna“, el elenco y el equipo de producción vivieron algo que ninguno olvidará. Cine Geek conversó con el director Mike P. Nelson (Silent Night, Deadly Night, V/H/S/85) sobre la ceremonia indígena que marcó el inicio del rodaje, los retos de filmar en pleno Amazonas y el secreto detrás de por qué, según él, todo salió tan bien.
Una bendición antes de enfrentar a la serpiente
Nelson relató que, antes de comenzar a rodar, todo el equipo fue recibido en una estructura construida con ramas y hojas, donde un sanador indígena, perteneciente a la comunidad dueña de esa parte de la selva, ofició una ceremonia. El director explicó que la comunidad conocía la historia que estaban contando y entendía el trasfondo real detrás de la ficción: la minería de oro y sus efectos sobre el Amazonas.
El sanador, que había tomado ayahuasca previamente, ungió a Nelson con hierbas y le dijo que sería el padre de su equipo durante el rodaje. Luego asignó un rol espiritual a cada persona clave de la producción, incluyendo al productor de línea, a quien le pidió que liderara con el corazón y no con la mente, un mensaje que, según Nelson, todos recibieron entre risas, pero que terminó siendo profundamente cierto durante el rodaje.
“La selva jugó a nuestro favor”
Para Nelson, esa bendición explica en gran parte por qué la producción, a pesar de las condiciones extremas, transcurrió sin mayores contratiempos. La selva jugó con nosotros, aseguró, recordando que el equipo también tuvo la oportunidad de aprender danzas tradicionales junto a la comunidad, una experiencia que describió como inolvidable y que reforzó el respeto del equipo hacia el lugar donde estaban filmando.

Calor, humedad y un set que desapareció
El clima amazónico no dio tregua. Nelson describió jornadas de casi 100 grados Fahrenheit con 100% de humedad, algo que, según él, terminó beneficiando la autenticidad de la película: los actores estaban realmente ahí, formando parte de ese entorno, explicó. Esa inmersión, dijo, es parte de por qué “Beware Boiúna” se siente tan real en pantalla, más allá de los efectos especiales y la sangre que caracterizan al género.
Sin embargo, la selva también impuso sus propias reglas. El director recordó una jornada en la que la lluvia obligó al equipo a improvisar constantemente, y otra en la que uno de los escenarios de rodaje fue arrastrado por el río durante la noche. Al día siguiente ya no estaba, contó, todavía sorprendido por la fuerza de la naturaleza con la que tuvieron que lidiar durante toda la producción.
Un estreno que ya se acerca
“Beware Boiúna” llega a los cines de Puerto Rico el 1 de octubre, un día antes de su estreno en Estados Unidos. Con una historia inspirada en la leyenda brasileña de la serpiente gigante que protege el río, y ahora con el contexto de la ceremonia que bendijo su rodaje, la película promete ser mucho más que otra cinta de terror con una criatura gigante: es, según su propio director, el resultado de una producción que se dejó guiar por el respeto hacia la selva y sus habitantes, y que llega a los cines con la bendición de quienes conocen mejor que nadie ese rincón del Amazonas. Aquí su tráiler.
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